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9/3/16

Absórbeme,

Absórbeme en un solo aliento y dame tu amor en este momento por el cual muero y desfallezco en este amor incierto, inhala mi piel y siente la esencia que cae sobre la cálida y suave sabana aterciopelada de mi dulce miel de nuestro querer, solo ámame hasta el amanecer.



**Zaira**

1/12/13

Desnuda mi deseo

Desnuda mi deseo
Haciendo que pliegue a pliegue
Se deslice en silencio
Por tus labios

Déjame completamente denuda
Mientras me cubres
Con las caricias
Que me harán tuya

Mientras el silencio
Se adormece
Sobre nuestra piel...



**Zaira**

20/4/12

A veces soñamos

A veces soñamos el amor, sobre la cama y desnudos jugamos a vestirnos de caricias . Mientras tu lengua explora entre sonrisas a que el fuego que enciendes arda en llamas . A veces jugamos al amor sobre la cama y mientras nuestras bocas, se reconocen sin palabras y nuestras manos tejen telarañas hundiendo cada sexo en las entrañas . Y en ese estallar de pasiones contenidas, basta solo conque abras los ojos para sentir una nueva mañana . . .
**Zaira**

19/1/12

Soy Tuya, Tuya, porque te siento dentro de mi haciéndome gemir... perdiendo la razón . Tuya, porque nunca olvido tu forma de besarme, acariciando todo mi cuerpo con tu boca, hundiéndote en mi sexo, comiéndome entera hasta llegar a enloquecer. Tuya porque solo con oír tu voz se eriza mi piel mientras tus manos juegan con mi cuerpo y cumples todas tus perversiones Tuya, porque nadie accede a mis mas profundos deseos y me hace el amor de mas de mil formas diferentes sacando mis ganas mas escondidas mordiéndome el labio para ahogar lo que mis labios quieren gritar Tuya, porque cuando estamos abrazados nos lo decimos todo con los ojos, vivimos piel con piel olvidandonos que el mundo sigue girando mientras seguimos haciendo el amor Tuya porque te siento y me ahogo de placer,
**Zaira**

6/12/11

Deseo, hambre, ganas

Deseo, hambre, ganas. De fundirnos en un abrazo de nuevo, pero esta vez con el contacto de nuestros cuerpos desnudos, con el calor que desprendías y que manaba de mí. Caricias, contacto, y besos, siempre besos. Guerra de labios, de lenguas. Esa guerra sin víctimas, sin vencedores ni vencidos. Esa forma tan nuestra de comunicarnos con una de las partes más sensibles del cuerpo humano. Poca gente sabe utilizar la boca, los labios. Escasas parejas se compaginan tanto como tú y yo en ese quehacer tan sublime. Y mientras, con ambas manos nos recorríamos, aprendiendo de nuevo cada pliegue, reconociendo otra vez cada curva, cada rincón. Volvíamos a ser tú y yo, yo y tú, pero en uno mismo. Y para ello te tendiste en la cama, con la cabeza entre las almohadas. Yo te seguí, subí encima de ti, apoyando primero mis manos en tu pecho, separando mis piernas. Bajando muy lentamente, abierta para ti; levantando una mano para llevarla hasta tu sexo, acariciándolo, jugando con él cerca, muy cerca del mio. Sintiendo su altivez y su calor… sin prisa, saboreando. Mientras mis manos acariciaban tus muslos, y subían despacio hasta tus nalgas, con un roce casi imperceptible que hacía poner a tu piel encrespada, rugosa, apuntillada por el estremecimiento más intenso de placer y de gusto. Sin hablar, mirándonos fijamente, empezaste a introducirte mi sexo muy despacio en tu entrada, en la puerta del paraíso. Aprecié con ese gesto la humedad latente que toda la situación te había provocado, pero que mis dedos no habían querido romper. Era mi sexo, quien por primera vez en todo el tiempo que llevábamos juntos, era el primero en saborear tus flujos. Y en lubricarse con ellos, para hacer el camino más ágil. Aunque ambos logramos que fuera un camino sumamente . lento. Tú bajabas milímetro a milímetro, y en cada avance, mi cuerpo vibraba entero. Y el tuyo disfrutaba de cada roce, de cada avance con toda la intensidad. Fue cuando te sentiste totalmente llena de mí, cuando tu boca se abrió exhalando un suspiro que se me antojó larguísimo y que llenó la estancia de una música celestial. Mis manos, apoyadas en esas nalgas que me enloquecen, firmes, pretas y redondas, justas a la medida de mis palmas, empezaron a presionar hacia arriba, ayudando a tu cuerpo a alzarse de nuevo. Acompañándolo hasta el límite. Hasta el preciso lugar en el que solo la punta de mi sexo permanecía en contacto contigo. Y allí, dejé de presionar, y dejé libre tu movimiento, para que dirigieras de nuevo tú sola el descenso, a tu antojo. Antojo que coincide con el mío. Porque tú sabes lo que quiero. Sabes que lo que me gusta es lo que a ti te gusta. Porque estamos hechos el uno para el otro.
**Zaira**

20/11/11

De fuego y piel

Así me siento... porque te pienso... porque te siento... Eres ese ser capaz de armarme un torbellino de pasión en mi interior. Te pienso recorriéndome de punta a punta... en cúspides y llanos anatómicos... en vértices y aristas. Te siento dentro y mi piel se enciende... me sabes llevar a los cielos infinitos del placer con solo recorrerme, con la simpleza de tu modo de hacerlo... con mi entrega... con la infinita devoción que tengo por lo que me provocas, por lo que me das... por lo que me quitas y me devuelves extasiado... Estás eternamente transitándome, sin dejar senderos de mi geografía por recorrer... y mis poros destilan ansias de vuelo hacia esos cielos infinitos donde sabes hacerme vibrar... donde logras hacer que me desarme... que me entregue... que sencillamente goce... con un GOZO en mayúsculas, con un millón de mariposas en mi estómago, con sensaciones que me dividen para unirme luego y devolver a la vida a esta persona que soy... Te entrego todo lo que tengo, lo que soy, lo que siento y lo que logro dejándome hacer... dejándome disfrutar y disfrutándote... Somos eso... el fuego de un placer encendido que cuando es saciado de sus necesidades, de sus apetencias, nos retorna a un estado de plenitud... Gracias por ser, existir y estar... por provocar lo que provocas en mi... por ser esa tormenta embravecida que me invade cuando te pienso... por ser esas llamaradas que de a ratos me queman... me encandila tu simple modo de estar en mi.
**Zaira**

5/11/11

EMBISTEME POT DETRÁS…

...y goza de mí, deja que mi deseo te haga el amor y mi sexo se apodere de ti, de la fuerza de tu pene y la dureza de tu miembro, siente la estrechez de mi vagina apretando tu polla…dura por mi calor, húmeda de deseo, impaciente por ti…siente como se desliza mi néctar por tu piel mientras tus sentidos saborean mi olor embriagándote y tus movimientos dentro de mi te dan más placer del que puedes aguantar, cierra los ojos y…Gózame…recréate dentro de mi y hazme sentir el mayor de los orgasmos que mi cuerpo pueda aguantar…solo entonces déjate ir dentro mi…





**Zaira**

29/10/11

TU ME DICES....SIENTEME...

tu me dices.... sienteme, se mia, desnudate lentamente mientras sientes mi mirada clavada en tu cuerpo quiero que te excites quiero verte disfrutar... (me conoces tanto que sabes lo que me gusta) y me sigues diciendo que me quieres desnuda postrada en la cama y siguiendo letra a letra todos tus deseos
**Zaira**

16/9/11

Noche como ninguna..... de pasión desmedida.... tu cuerpo y mi cuerpo desnudos..... se amaban sin cordura...... Nos perdimos en el tiempo de un reloj egoísta.... nos importo menos que nada..... que el amanecer nos sorprendiera... Te bese desde tu pelo hasta la gloria..... me besaste desde mi ombligo hasta mi dicha.... me entregue sin medida.... te recibí desesperada.... Tu cuerpo me encendía y tu lengua lujuriosa al paraíso me subía.... mis labios tu piel sudorosa recorrían.... y tu sal me la bebía.... Tus manos me acariciaban por donde yo te lo exigía.... y mis ojos con amor te recorrían.... La noche se hizo día.... y me dolió tu partida... pero entre besos y promesas..... volví a ser tuya..... antes de nuestra despedida......
**Zaira**

22/3/11

EL FUEGO DE TU AMOR

Has perturbado mi sueño, y esta noche no es una fantasía. En mi habitación respiro tu deseo, mezcla de erotismo y fuego que me quema. Miras mi cuerpo cálido y deseable ante tus ojos, envuelto en fina seda transparente y seductora. Tu mirada me acaricia y puedo ver que te provoca, mojas tus labios y te acercas lentamente, me tocas. Te invito a que entres debajo de mis sábanas, traviesas tus manos incansables me recorren. Tu lengua va dejando huella excitante por todo mi cuerpo; mi piel, mis ansias, el subir y bajar de tus labios me enloquece. Me excitas, me enciendes, me acaloras, con palabras pasionales e insinuantes al oído. Y se elevan mis pechos hasta tu boca, los bebes y succionas; me haces tuya, y sé que me perteneces por completo en tu entrega. Amanece el día entre tu espalda y la mía, entre tu boca y mis labios, entre tu sexo y el mío. Mientras en el espejo se miran nuestros cuerpos complacidos. Como cordeles atados amanecemos abrazados, tus piernas entre las mías quietas se han quedado. A tu lado, con los ojos cerrados, suspiro y me digo: -Qué hombre... Qué noche... Qué ardiente su boca...
**Zaira**